miércoles, 19 de enero de 2022

20.1.22

IN WARSAW

In Warsaw you get more lost in the city and not among the people because everything is wide and big. The walls are cold, the pavements distant. The tall windows are double-glazed to make the most of the light and heat as possible. Bulging red plaques with names of institutions; Schools, hospitals, libraries...Brick walls overrun by colossal ivy. Crushing, ugly architecture. The milky grey sky and the smell of rain. Someone is working in the office, someone is studying at the faculty, someone is walking in the museum. 
I pass the round window above the old neon of the drugstore. Zbawiciela Square, Pulawska Street, Café Mozaika, the park near my school, the petrol station, the bus stop. My twelve-storey block of flats. The noise of the lifts, the stench from the rubbish room. I climb the stairs to the fifth floor, the rented flat smells of dust and carpet. No one is ever there. I use the yellow telephone on the floor in the corridor. The receiver smells of stale breath. To call you have to dial the numbers by tracing an arc with your finger that drags the accumulated dirt under the transparent plastic wheel. 

I've arrived, all right, good night.

sábado, 5 de octubre de 2019

5.10.19

ORIZON**

Where you fly to Pluto, where you don't want to come back, where the bed becomes expensive and small, where you laugh out of nervousness as you park the car in the rain, walk fast with bags full of clothes and food, where you have the night shift and explain the nature of the matter, where in a corridor they see you in agony, where you have a match but not a cigarette, where you go up and down desperately looking for a toilet, where we were given birth, where belts encircle bodies, where the galaxy of possibilities is inside three white pills and a few millilitres of syrup a day. 

Where gods and rubies burn together. 

Where you fly to Pluto. 

Where you claim you're going to die a natural death.

*US based manufacturer of complex components intended for the aerospace industry.
*Antipsychotic medicine used in Poland.

viernes, 30 de agosto de 2019

30.8.19

BOULDER
DOUBLER

"On Feb. 20, 2000, at 8:20 in the morning, Giant Rock split apart for no apparent reason. A slice the size of an eighteen-wheel truck fell away, exposing a pure white granite interior."



From the High Country News article "Erratic Behaviour" by Michelle Theriault. December 2009, U.S

miércoles, 28 de agosto de 2019

28.8.19

EN VERONA

Todos estamos medicados y nadie habla con nadie. 
Estar en silencio es una grosería, la tele salva la situación. No hay nada que la pantalla no pueda enseñarte, salvo el cómo dejar de ser un receptor y empezar a emitir por derecho propio. Duele, tanta negación, y asusta no saber si viene desde dentro o de fuera. Hace calor y se transpira paz. Tal vez un simple aburrimiento. Apenas empieza, la noche acaba, los grajos enloquecen de tanto no dormir. Salgo a las seis a pasear el perro, no hay nadie nadie nadie. Grajos y más grajos, un erizo. El verde es espeso, en Verona. 

El perro devuelve la pelota, salva la situación.

sábado, 8 de junio de 2019

8.6.19

LO PRECEPTIVO

Lápiz de ojos
Límite geográfico

Treinta metros
Cuadra de ganadores

Agria cultura
Provisiones para la guerra

En la vejiga hay miedo.
8.6.19

EDIFICCIONES

El proceso es una fina metamorfosis: Que los daños no importen sino como evitar ser responsable. 

El edificio es propiedad de la compañía aseguradora para la que Kafka trabajo un tiempo en Praga. Acaba de ser vendido al banco donde tengo una cuenta y una deuda. Podrían prescindir de este servicio, cortar los recursos, generar beneficios con impagos.
Así sucede.

Cuando despierte, el avión habrá aterrizado en Varsovia. Compró el billete con el dinero encontrado en un libro. La noche anterior soñó que perdía transbordo en Australia y se quedaba tirada. Australia fue una metrópoli asfixiada, con masas de gente atravesando túneles, empujándose por las escaleras, intentando llegar a tiempo.

Abre la boca y sale de ella una voz que la perturba y no la puede hacer callar. Alguien selecciona la misma historia, la hace pasar como una droga. Las frases deformadas bajo la lupa del corazón herido y las esperanzas rotas. Ella lo corta todo en pedazos, separa, divide, desintegra y después se asfixia en silencio. Le pesa tanto la cabeza que se cae sobre el primer hombro. 

En un parque bajo el sol, hay dos veces mas personas que de costumbre. Aquí apenas hay  tristeza. Se funde con el calor como la grasa. Las agujas descosen el cielo, uniendo contenidos con sus continentes, y nosotros aquí tumbados, en la tierra, radicales.

Un niño come tres bolas de sabores, la niña sorbe un polo fosforescente. El líquido derrama sobre sus dedos sucios, mete la galleta en el cenicero. Sabe que es hora de irse pero se ríe, se queda y hace mal.



Photo by Aleksandra Kopff

viernes, 14 de diciembre de 2018

14.12.18 

CUERPO DE TRABAJO


El Uniforme
Una sola forma
Contenido infinito

***

Cuando avanzo
Se que no podré
Contra las cosas
Cualquiera podría
impedirme seguir.
Así es como avanzo.

***

El poder de la estructura
Su capacidad de cambiarse a si misma
Desaparece y permanece.

Adheridas a esa estructura
Como al hueso
Están la conciencia humana
Y los pájaros.

***

Donde el paso se estrecha,
La tinta se coagula.

Se escribe como se rasca la herida.

Nombres y palabras,
Aire debajo las piedras
Memoria debajo el cráneo.

Se rasca el papel como se escribe una herida.


***

Conatus
Incendio
Anti-pánico
Up or out.

viernes, 18 de diciembre de 2015

18.12.15

REFUGI

En el año dos mil catorce, descubrieron un refugio de la época de la Guerra Civil donde la luz seguía encendida. Un sótano abandonado a toda prisa, tapiado y olvidado, con la solitaria bombilla iluminando el interior de su propia tumba, encendida sin que nadie lo supiera durante setenta y cinco años. Debió ser extraño apagarla, como apagar la conciencia ligada a la materia, la conciencia de cada segundo de todo ese tiempo aparentemente perdido, el recuerdo de cada mota de polvo que se asentaba sobre los objetos, de cada gota de humedad que resbalaba por las paredes y de cada sonido que provenía de la superficie de un mundo exterior enloquecido, galopando hacia nuevas crisis y nuevas violencias.
***

"One thing I notices about certain of my free drawings was that they were somehow bogus and demanded to be torn up as soon as made. They were the kind in which a scribble turned into a recognisable object too soon, as it were; the lines drawn would suggest some objects and at once I would develop them to make it look like that object. It seemed almost as if these moments, one could not bear the chaos and uncertainty about what was emerging long enough, as if one had to turn the scribble into some recognisable whole when in fact the thought or mood seeking expression had not yet reached that stage. And a result was a sense of false certainty, a compulsive and deceptive sanity, a tyrannical victory of the common sense view which always sees objects as objects, but at the cost of something else that was seeking recognition, something more to do with imaginative tan with common sense reality. And here I noticed also how powerful was the intellectual process of recognising a certain shape as depicting a given object; how the naming it to oneself as a potato or a jug or a human face could completely shatter one’s awareness of the rhythmic relations in the scribble. Or rather, as soon as a scribble became recognisable object the whole rhythmic pattern of it could become violently altered and pushed in another direction"

From "On not being able to paint"
Marion Milner 

lunes, 2 de febrero de 2015

2.2.15 

EL TRAYECTO

Se abren las puertas en la estación marítima enseñando una hilera de hombres esculturales, con paracaídas blancos rellenos de productos, cuya venta los mantiene a flote. En esta representación de quince segundos, los actores ocupan todo el decorado, sin diálogos ni gestos innecesarios. Entonces se cierra el telón y el tren continúa su viaje hacia la siguiente estación. Nosotros, la masa amontonada en el interior, avanzamos temblando como las maletas en una cinta de equipaje. 

De vez en cuando me cruzo con un hombre delgado de pelo claro sucio y que toca el bajo. Produce lentos y abstractos murmullos, cuyos ecos viajan y reverberan bajo tierra como un invisible vagón adicional. Nunca me he atrevido a darle dinero, aunque siempre llevo cambio conmigo por si acaso. Las monedas de las propinas se deslizan entre mis dedos en el bolsillo de la chaqueta mientras me acerco a él, doblo la esquina y subo las escaleras hacia el exterior. El sonido se desvanece. 

Al final de un largo día de llegadas y salidas, el tráfico se ralentiza como un ventilador de techo desconectado. Los trenes se detienen y se quedan dormidos con el vientre vacío. 

Quizás también el tiempo debe detenerse un poco antes de poder volver a encenderse, o quizás hay que ingresar una moneda en el lugar adecuado, igual que hay que darle cuerda a un viejo reloj de péndulo.